La industria del PVC a pesar de ofrecer soluciones para diferentes mercados, aquel de la industria de la tubería es el que ha sido dominante a lo largo de su historia. El tubo del PVC ha sido preferido no sólo por su capacidad de ser formulado sino por lo accesible que resulta en costos respecto a otros polímeros sustitutos. Esta misma lógica aplica para otros tipos de perfiles rígidos de PVC como canaletas, techos, tejas, perfiles de ventana, etc. Además, los aditivos para formular este tipo de perfiles rígidos, aunque no son idénticos entre sí, comparten ciertas similitudes en rubros como lubricantes y estabilizadores térmicos. Ahora bien, la evolución de la industria del PVC y la apuesta de empresas por soluciones más sostenibles y menos riesgos al consumidor, han impulsado cambios sobre los aditivos ahora empleados. El mejor ejemplo es el reemplazo del estabilizador térmico metil estaño y sus lubricantes por un paquete de lubricación base Calcio Zinc, que no sólo promete condiciones operativas más seguras para el personal sino ofrece una alternativa más costeable ante el constante incremento de las materias primas tradicionales. Adicionalmente, es más fácil dosificar al reducir el número de ingredientes en el proceso de mezclado y tampoco genera tanto riesgo ni olores tan fuertes en el área productiva. Lo que si es que dependiendo del tamaño del perfil a producir puede requerir ayuda de lubricantes adicionales para reducir el amarillamiento del perfil y obtener productos completamente blancos. Por último, estas soluciones son adaptables tanto para PVC como para CPVC.