Antihongos para PVC

Panorama del producto

Descripción General

Todo plástico que vive en contacto con humedad —una tapa de drenaje, un sello de baño, un tapete, una lona, un juguete de alberca— es un candidato al moho. La colonización microbiana no solo mancha y genera malos olores: con el tiempo degrada la pieza. Un aditivo antihongos incorporado a la formulación protege el producto durante toda su vida útil, desde adentro, y no como un tratamiento superficial que se pierde con el uso.

El piritionato de zinc es un biocida de amplio espectro y alta eficiencia. Inhibe el crecimiento de bacterias gram positivas y gram negativas, así como de hongos, moho y algas. Incorporado al compuesto migra lentamente hacia la superficie y mantiene una acción antimicrobiana sostenida, evitando la generación de malos olores y la degradación asociada a la exposición constante a la humedad.

En la industria del plástico se emplea para proteger PVC, acetato de vinilo, poliamidas, poliuretanos, poliésteres y poliolefinas. También se utiliza en el tratamiento de textiles y en la preservación de pinturas, recubrimientos, adhesivos y selladores.

El nivel de protección depende de la pieza y del entorno de uso, por lo que conviene ajustar la dosificación a la aplicación. Conviene considerar además dos puntos: el piritionato de zinc puede reaccionar en presencia de ciertos metales, por lo que el control del resto de la formulación es clave para evitar decoloración; y la exposición prolongada a la luz UV afecta a este tipo de biocidas, de modo que para uso a la intemperie conviene acompañarlo de la protección adecuada. Se recomienda mantener el material en lugar seco y bien cerrado una vez abierto el empaque.